El fracaso escolar y los malos hábitos de estudio
Identificar malos hábitos de estudio para corregirlos es la ayuda que muchos estudiantes de Enseñanza Media necesitan para aprobar.
Frente a un caso de fracaso escolar, la mayoría de la sociedad tiende a atribuirlo a la falta de disciplina del alumno, o incluso, a la ineptitud de los educadores. Pero lo cierto es que este fenómeno, que va en aumento, radica muchas veces en pequeños errores corregibles a los que los estudiantes se habitúan, sin saber que efectivamente están equivocándose. Se trata de errores en técnicas o hábitos de estudio, es decir, el método o estrategia que el alumno utiliza a la hora de estudiar las materias que se le plantean.
Medir el éxito de un aprobado por las horas que el estudiante ha pasado delante del libro es una gran equivocación que no sólo le atañe a él, sino también a padres y maestros. Estar al corriente de pequeños trucos y técnicas de estudio es tarea de todos.
Para un buen estudiante, replantearse su táctica de estudio puede suponer una mejora en resultados, obviamente, pero también un gran ahorro de tiempo que podrá emplear en otras actividades. En el caso contrario, para un estudiante que no consigue aprobar, puede ser de gran ayuda inmediata. En ambos casos es imprescindible ser honesto consigo mismo, y preguntarse cuáles son los errores que cometemos.
Algunos de los malos hábitos más frecuentes en estudiantes de Enseñanza Media son los siguientes:
- El lugar de estudio se encuentra lleno de distracciones y sin la iluminación adecuada.
- Los apuntes que se toman en clase son ilegibles, incoherentes o con demasiados detalles innecesarios.
- Se culpa al educador/a, achacándole su incapacidad para motivar al alumnado.
- Ir a clase sin alimentarse correctamente.
- Estudiar sin descansos.
- No preguntar dudas.
- Tener un horario de estudio aleatorio e ineficaz.
- Memorizar la información sin entenderla.
