Clases de Francés: técnicas de estudio para facilitar el aprendizaje
Cuando se trata de aprender francés existen cuatro pilares fundamentales en los que hay que centrarse: la correcta ortografía, la adquisición de gramática y nuevo léxico y una buena pronunciación. En los siguientes apartados se dan varias ideas para practicar cada uno de estos puntos de manera activa y eficaz.
Ortografía
En todos los cursos de francés debe potenciarse una correcta ortografía desde el principio.
El francés es un idioma que, al igual que el español, cuenta con numerosas reglas ortográficas en cuanto a tildes, formación de plurales, consonantes mudas, uniones vocálicas e incluso utilización de las mayúsculas. Si los alumnos no se habitúan a conocer las reglas ortográficas que rigen el francés desde que comienzan a estudiarlo, corregir los errores se hará cada vez más difícil.
Para que la buena ortografía no sea cuestión de memorizar unas cuantas reglas, corriendo el riesgo de olvidarlas, lo mejor es realizar un dictado al comienzo de cada sesión de estudio o clase de francés. Para ello se necesita que una persona con conocimiento de la lengua lea un texto y el alumno lo copie para luego corregir los errores.
En caso de no disponer de un lector, pueden utilizarse trozos de canciones o diálogos de películas. Es importante poder comparar lo que se ha copiado con un texto original que esté con toda seguridad, libre de faltas.
Ésta es sin duda una de las actividades más efectivas en el aprendizaje de francés.
Gramática y vocabulario
Una vez se estudian los manuales de gramática y se aprende nuevo vocabulario, no hay nada mejor que ponerlo en práctica.
Realizar ejercicios y guardar las correcciones es una manera de hacerlo, aunque también existe otra alternativa: que el alumno redacte sus propios textos u oraciones.
Aprender francés será mucho más fácil redactando pequeños fragmentos de un mismo tema e intentando introducir el máximo número de oraciones completas y el léxico que se ha aprendido.
Pronunciación
Para finalizar, como en todos los cursos de idiomas completos, no debe olvidarse practicar la pronunciación.
Si el alumno tiene que prepararse para un examen oral, lo mejor es organizar frases hechas en las que pueda apoyarse para desarrollar una idea y una oración completa.
Si no se tiene a un nativo o hablante de francés cerca, una recomendación útil es escuchar música en francés y habituarse al acento y a la entonación. Es una actividad amena que además puede complementarse con otro tipo de ocupación.
